Resuelve dudas

• “Garantizamos un posicionamiento en buscadores en un plazo de x semanas” No existe una fórmula matemática fuera de las oficinas de Google que, aplicada por igual a todos los dominios/productos/marcas arroje un resultado idéntico y en el mismo plazo de tiempo. La optimización de cara a una mejor localización en los buscadores requiere de […]

Resuelve dudas

“Garantizamos un posicionamiento en buscadores en un plazo de x semanas”
No existe una fórmula matemática fuera de las oficinas de Google que, aplicada por igual a todos los dominios/productos/marcas arroje un resultado idéntico y en el mismo plazo de tiempo. La optimización de cara a una mejor localización en los buscadores requiere de que todos los factores implicados coincidan, y esto es -la mayor parte de las veces- improbable. Alcanzar unos resultados razonables depende en gran medida del tipo de producto, índice de búsquedas por terminología, competencia de palabras clave, colectivo al que se dirige, medios en los que se propague la información, calidad de los contenidos, etc. Los millones de variables (algoritmos) en los que Google trabaja se traducen finalmente en la creación de textos que sean capaces de atraer por si mismos el tráfico y que los vínculos fluyan de manera natural.

“Para posicionarse solo basta con emplear una alta densidad de palabras clave”
Las keywords son una buena herramienta para ganar posiciones en Google, pero es precisamente Google quien más rápidamente penaliza un uso indiscriminado de ellas. Alcanzar un justo equilibrio entre un texto comprensible para el lector y un correcto posicionamiento debe dejarse en manos de profesionales, y no lanzarse a la aventura sin saber lo que se hace a ciencia cierta.

“Facebook y Twitter son los mejores medios para dar a conocer tu marca”
El alcance de estas redes es incuestionable, pero la pervivencia en internet no ha de dejarse en manos de estos dos sitios únicamente. Debemos abrirnos a las amplias posibilidades que nos brinda toda la red. El gran error es ceñirse a un rígido modelo de tratamiento de marca, es un “todo o nada”, son Facebook y Twitter o ninguno más… Como en todo, hay que saber combinar las funcionalidades de cada sitio, saber distinguir como se emplea una red social y una red de contenido dependiendo del modelo de negocio que gestionemos. Solo si conocemos las herramientas que utilizamos podremos darles un uso correcto y seremos testigos de nuevas oportunidades de crecimiento.

“Comprar enlaces me hará ganar popularidad rápidamente”
Esto llevará, más pronto que tarde, a la clasificación de tu sitio como “non grato” por Google. El buscador tiene mecanismos más que suficientes como para detectar los vínculos que tienden a mejorar el PageRank de tu web de otros con fines claramente engañosos.

“PageRank y SEO son lo mismo”
En realidad no tienen nada que ver. Un sitio web con un PageRank muy bajo puede estar dentro de las primeras posiciones de búsqueda de Google, de igual modo que una web con un PageRank alto puede que ni siquiera aparezca entre las quince primeras páginas de resultados del buscador. Si bien son dos conceptos con muy pocos elementos coincidentes sí pueden trabajar conjuntamente, de hecho una buena estrategia de SEO ayuda a aumentar considerablemente el PR.

“Negritas, palabras clave, enlaces entrantes y salientes… ¿todo cuenta?”
Sí, todo en conjunto, pero el SEO (mal entendido) está destruyendo poco a poco la verdadera finalidad de internet, que es la de crear segmentos temáticos donde se encuentre una información de calidad y que sea capaz no solo de retroalimentarse, sino de propagarse de manera natural. Emplear más o menos negritas, colocar x cantidad de links salientes esperando recibir otros tantos, usar una óptima densidad de keywords… sirven para que te encuentren, pero no garantizan que finalmente te escojan. Suele utilizarse el SEO, incluso el SEM para “rellenar” sin sentido, en lugar de emplear estratégicamente cada elemento. Queda demostrado que los experimentos en busca de fórmulas mágicas no funcionan, y que lo que hoy es válido mañana no nos sirve, sin embargo, seguir un patrón de evolución lógica en la que nuestros lectores y visitantes evangelicen nuestra marca es lo que finalmente acaba obteniendo el beneplácito de los buscadores.

• “No estoy contento/a con el diseño de mi página. ¿Esto influye en mi éxito final?”
El diseño web es un primer impacto visual, pero finalmente se convierte en un elemento anecdótico y parte de un conjunto de funcionalidades (buen servicio, atención al cliente, reacción en la respuesta, soporte, calidad-precio, etc.) que marcan la diferencia ante el cliente. Piensa en el diseño de una web como Wikipedia. Si ha alcanzado el éxito es porque resulta útil al usuario, de ahí que reciba a diario millones de enlaces a su sitio sin necesidad de complejas maniobras de SEO y sin una imagen corporativa atrayente.

• “Creo que todo lo que he invertido en marketing hasta ahora no me ha servido de nada”
Tu caso es muy común, de hecho, el 84% de las empresas no están conformes con su presencia en internet. Eso significa que, o bien se ha optado por empezar en solitario, sin buenos conocimientos, o se ha seguido un sistema “estándar” de posicionamiento.